y mientras me desnudo ante tu vida,
tu presencia se hace grande, invade mis espacios
mis momentos como un suspiro eterno,
como un amanecer al otro extremo de mi mundo,
como ese universo que sostiene la vida,
esa vida que sin ti es ausencia,
esa vida sin ti, sin tu calor,
sin ese abrazo que funde tu cuerpo con mi cuerpo,
que consigue diluirme en lo infinito.